Boda · Reportaje
Boda de Larissa & Octavio en La Cantera Eventos, Tonalá

Hay locaciones que elevan por completo la estética de una celebración, y La Cantera Eventos en Tonalá, Jalisco, es sin duda una de ellas. Larissa y Octavio eligieron este majestuoso recinto para sellar su historia, aprovechando el contraste perfecto entre su imponente arquitectura de piedra y la elegancia de sus áreas verdes. Para un enfoque fotográfico editorial, los espacios de La Cantera ofrecen un lienzo espectacular; sus texturas, sus amplios jardines y su atmósfera exclusiva nos permitieron componer imágenes con una fuerza visual única.
Documentar el día de Larissa y Octavio fue una experiencia de absoluta fluidez. Lejos de las poses tradicionales, nos dedicamos a capturar la esencia real de su celebración. La luz natural que envuelve los muros de La Cantera durante el atardecer fue nuestra mejor aliada para lograr retratos íntimos y cinematográficos. Esta galería es el reflejo de un amor honesto, preservado en uno de los escenarios más imponentes de Tonalá, para que su legado perdure con la misma solidez que el lugar donde dijeron "sí, acepto".
Cómo es fotografiar una boda en La Cantera Eventos
La Cantera Eventos está en la colonia El Rosario, en Tonalá, a unos pasos de La Mattea, y es una terraza-jardín al aire libre. Su marca de la casa es el arco de flores y luces de la entrada, que se convierte en el escenario de la llegada de los novios y en el fondo de las fotos de la noche. La recepción se monta bajo un techo entelado con cascadas de flores blancas, y la pista, abierta al jardín, es de los lugares de Tonalá donde mejor lucen la pirotecnia fría y el confeti.

Para la fotografía, el plan fue sencillo: aprovechar la mañana para una sesión de pareja entre arcos y patios de cantera, con luz suave y texturas de piedra que dan a las imágenes un aire editorial, y llegar a La Cantera antes que los invitados para registrar el montaje limpio. De noche, la iluminación del jardín hace casi todo el trabajo.
Lo que pasó ese día
La ceremonia religiosa fue en un templo de bóvedas altas y vitrales, donde la luz entra de lado y obliga a trabajar sin flash y con paciencia. Larissa entró con un vestido de encaje de manga larga y velo largo; Octavio la esperó de traje blanco. Las lágrimas del abrazo con su madre y el intercambio de anillos ocurrieron sin que nadie posara.

La salida bajo una lluvia de confeti, la entrada a La Cantera por el arco de flores, el primer baile con pirotecnia fría y una fiesta con vestidos de colores y una camiseta de la selección alzada en medio de la pista: todo eso está en la galería de abajo, en el orden en que sucedió.
Si tu boda es en La Cantera, en La Mattea o en cualquier otro salón de la zona, en la página de fotógrafo de bodas en Tonalá explico cómo trabajo ahí y qué otros lugares conozco.





























































